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Estudios América, la rebelión del cine mexicano

Estudios América, la rebelión del cine mexicano

Los Estudios que Trataron de Brillar en Canal de Miramontes: Coapa de Película (Parte 2)

En la primera entrega recorrimos la historia de los míticos Estudios CLASA, https://solocoapa.com/coapa-de-pelicula/ que se encontraba a unos cuantos metros de una de las Haciendas de Coapa y que fue, parte importante en la época de oro del cine mexicano. Su grandeza nos recordó que el sur de la ciudad fue también territorio del cine, un suelo donde se sembraron imágenes que aún palpitan en la memoria colectiva.

Pero la historia no termina allí. Muy cerca, otro complejo cinematográfico se alzó con la fuerza de quienes se resisten al olvido. Fueron los Estudios América, un lugar que, aunque menos famoso que CLASA o Churubusco, se convirtió en refugio, trinchera y taller de sueños en las décadas donde el cine mexicano atravesó sus más duras pruebas.

De Cuauhtémoc a América: el nacimiento de un emblema

La historia comenzó en los años cuarenta, cuando el productor francés Henri A. Lube y el general Juan G. Valdés fundaron los Estudios Cuauhtémoc. Eran foros modestos, pequeños oasis de creación que intentaban competir con los grandes colosos de la época.

En 1957 todo cambió. Los foros Cuauhtémoc fueron adquiridos y transformados en los Estudios América. Se ampliaron instalaciones, llegaron nuevos equipos, salas de doblaje, cabinas de sonido y laboratorios de revelado. Ya no eran un proyecto menor: el sur de la ciudad tenía otro complejo capaz de codearse con los gigantes del cine.

Un refugio en la tormenta

Los sesenta y setenta no fueron años fáciles. El brillo de la Época de Oro se había apagado lentamente y la televisión comenzaba a seducir a millones de espectadores. El cine nacional, destruido por el cine de ficheras y un cine “cómico” de muy baja calidad. Alejó a inversionistas serios, acorralado a la industria, por la escases de financiamiento y además una llegada masiva de producciones extranjeras, buscaba desesperadamente oxígeno.

Fue entonces cuando los Estudios América trataron de ser en refugio y revivir el cine mexicano. Allí, directores y productores encontraron un espacio accesible, equipado y, sobre todo, abierto a la experimentación.

En sus foros se rodaron joyas de culto como El Topo de Alejandro Jodorowsky y Alucarda de Juan López Moctezuma, una obra de arte, muy adelantada a su tiempo y que causo severas críticas en contra, por su controvertido tema, ambas cintas, desafiaron las convenciones de su tiempo. En medio de la crisis, los muros de América se volvieron laboratorio de riesgos, de provocaciones estéticas, de apuestas que pocos habrían permitido en otros lugares.

Películas grabadas en Estudios América

TítuloAñoGénero / ComentariosEstudio de Grabación
Valente Quintero1973Drama / Cine de rancheras / Revolución Mexicana “Estudios América – Canal de Miramontes 2437, Coyoacán, Ciudad de México”.
Capulina ‘Speedy’ González: “El Rápido”1970Comedia cómica, popular “Estudios América – Canal de Miramonte”.
El Carita1974Drama / Comedia ligeralocaciones en Estudios América, Coyoacán.
Pobre, pero honrada!1973Comedia / Romanticismo / Género popularParte del rodaje ocurrió en Estudios América: locación “Estudios América – Canal de Miramonte”

El cine bajo tutela del Estado

Durante el sexenio de Luis Echeverría (1970-1976), el gobierno buscó dar un impulso al cine nacional. El Banco Nacional Cinematográfico adquirió los Estudios América, y en sus instalaciones se instaló la productora estatal CONACITE II.

Los foros se llenaron de nuevo con producciones apoyadas por el Estado, que apostaba por un cine nacionalista y crítico. Era un renacer esperanzador, aunque breve. La crisis económica de los ochenta llegó como un vendaval y los presupuestos se esfumaron, dejando otra vez a la industria tambaleante.

Del celuloide a la televisión

El golpe final llegó en 1993, cuando, en medio de las privatizaciones del sexenio de Carlos Salinas de Gortari, los Estudios América fueron vendidos junto con otros medios de comunicación. Pasaron entonces a manos de Ricardo Salinas Pliego, integrándose al naciente proyecto de TV Azteca.

Los grandes foros que alguna vez recibieron directores, camarógrafos y luminotécnicos para dar vida al cine, comenzaron a llenarse de sets para telenovelas y producciones televisivas. El sueño cinematográfico se transformó en espectáculo diario para la pantalla chica.

El legado de los América

Aunque no tuvieron la fama de CLASA ni la majestuosidad de Churubusco, los Estudios América dejaron una huella indeleble en la historia del cine mexicano. Fueron los foros de resistencia, donde la creatividad no se detuvo pese a las tormentas.

Sus paredes fueron testigo de los últimos destellos de una era gloriosa, de la rebeldía de cineastas que se negaron a rendirse y de un país que, a través del cine, buscaba seguir narrándose a sí mismo.

Hoy, pocos recuerdan que en Coapa se levantaba este santuario cinematográfico. Sin embargo, cada cinta filmada allí es un recordatorio de que el cine mexicano nunca dejó de latir, incluso en sus horas más oscuras.

Coapa no solo fue testigo del paso de caravanas y tranvías; también lo fue de cámaras, reflectores y claquetas que dieron vida a historias inmortales. Los Estudios América fueron el eco de una industria que supo reinventarse en medio de la crisis.

Y si CLASA representó el nacimiento del esplendor, América encarnó la resistencia y la rebeldía.

Pero aún falta el capítulo más célebre de todos: los Estudios Churubusco, en los limites donde alguna vez llegó la Hacienda de Coapa, un verdadero coloso de la producción nacional, donde se filmaron clásicos que dieron al cine mexicano un lugar en la historia del mundo.

La tercera entrega de Coapa de Película nos llevará a recorrer sus pasillos, sus foros monumentales y los secretos de un estudio que se convirtió en leyenda.

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