
El emblemático Tren Ligero que conecta la zona de Taxqueña con la histórica alcaldía de Xochimilco está viviendo una transformación sin precedentes. El gobierno de la Ciudad de México ha anunciado una renovación integral del sistema de transporte, que incluye la adquisición de una flota de trenes de última generación y un cambio de nombre significativo: a partir de ahora, se le conocerá como «El Ajolote». Esta iniciativa, que busca modernizar el servicio y mejorar la experiencia de los usuarios, llega en un momento clave, con la mira puesta en la Copa Mundial de la FIFA 2026, donde la capital mexicana será una de las ciudades anfitrionas.

La jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, ha destacado que esta renovación representa una inversión importante para ofrecer un «verdadero transporte de lujo» a los habitantes y visitantes de la ciudad. El objetivo principal es duplicar la capacidad de transporte entre Taxqueña y Xochimilco, incentivando el uso del transporte público y reduciendo la dependencia del automóvil particular.
La elección del nombre «El Ajolote» no es casualidad. Este anfibio endémico de los canales de Xochimilco es un símbolo de la biodiversidad y la identidad cultural de la zona. Al adoptar este nombre, el sistema de transporte busca fortalecer su vínculo con la comunidad y promover el orgullo local. La decisión fue tomada tras una consulta pública, demostrando la participación ciudadana en este proceso de cambio.
Además del nombre general, algunos de los nuevos trenes han sido bautizados con nombres de pueblos originarios de Xochimilco, como Cecilia, Santiago, Gregorio, Cruz, Mateo, Francisco, Andrés y Luis. Esta estrategia de nombres busca honrar la riqueza cultural de la región y conectar aún más el servicio de transporte con las comunidades a las que sirve. El secretario de Movilidad, Héctor Ulises García Nieto, informó que el diseño de la nueva imagen del Tren Ligero, ahora «El Ajolote», fue elaborado por la propia Jefa de Gobierno.

La renovación del Tren Ligero contempla la incorporación de un número significativo de nuevas unidades. Inicialmente se habló de 15 y luego de 17 nuevos trenes, pero el objetivo final es alcanzar una flota operativa de casi 40 unidades. Este aumento sustancial permitirá incrementar la capacidad diaria de pasajeros de 130,000 a 240,000, e incluso algunas fuentes sugieren un aumento de 190,000 a 420,000 pasajeros al día.
Los nuevos trenes, fabricados por la empresa china CRRC Zhuzhou Locomotive, están diseñados con tecnología de punta para mejorar la experiencia del usuario y la eficiencia operativa. Cada unidad estará compuesta por dos vagones articulados con capacidad para aproximadamente 170 pasajeros. Se han priorizado aspectos de accesibilidad, incluyendo espacios para sillas de ruedas y asientos preferenciales.

En materia de seguridad, los nuevos trenes contarán con cámaras de videovigilancia tanto en el interior como en el exterior. Los sistemas de comunicación se han modernizado con anuncios sonoros y visuales sobre las próximas estaciones, tonos de cierre de puertas e intercomunicadores entre los vagones y la cabina del conductor.
Además, se han incorporado tecnologías de eficiencia energética, como iluminación LED y sistemas de frenado regenerativo, que permiten a los trenes generar energía al frenar. También contarán con seguimiento GPS para su monitoreo en tiempo real y están diseñados para operar de forma bidireccional, con dos cabinas de conducción por unidad. Se estima que estos nuevos trenes tendrán una vida útil de al menos 30 años. Los primeros trenes de la nueva flota, incluyendo aquellos con los nombres de Cecilia, Gregorio, Santiago, Ajolote, Cruz, Mateo, Francisco, Andrés y Luis, comenzaron a operar a principios de 2024.

Se espera que la renovación del Tren Ligero tenga un impacto significativo en la experiencia de los usuarios. Se prevé una reducción en los tiempos de espera entre trenes, de los actuales 7-8 minutos a aproximadamente 3-4 minutos. También se espera una disminución en los tiempos de viaje entre Taxqueña y Xochimilco, con estimaciones que sugieren una reducción de 55 a 37 minutos gracias al aumento de trenes y mejoras en las vías.
La mayor disponibilidad de trenes y sus modernas comodidades mejorarán el confort de los pasajeros al reducir la saturación. Paralelamente a la adquisición de nuevos trenes, se están llevando a cabo mejoras en la infraestructura ferroviaria, incluyendo la sustitución de vías antiguas y la remodelación de estaciones para mejorar la accesibilidad y la seguridad.

También se está trabajando en la renovación del Centro de Transferencia Modal (CETRAM) Huipulco, un punto de conexión clave para el Tren Ligero. Además, se ha anunciado la creación de una nueva ruta de Trolebús que conectará Metro Universidad con CETRAM Huipulco, facilitando la conexión con el Tren Ligero. Para fomentar la movilidad integrada, se construirá un estacionamiento masivo para bicicletas en las estaciones de Metro CU y Taxqueña.

La modernización del Tren Ligero se enmarca en un esfuerzo más amplio del gobierno de la ciudad por invertir en el transporte público, con un enfoque en la movilidad eléctrica y la sostenibilidad. Esta iniciativa busca ofrecer un servicio de alta calidad que motive a los ciudadanos a utilizar el transporte público en lugar del vehículo privado.
La jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, ha expresado su optimismo sobre el impacto de estas mejoras, asegurando que el Tren Ligero, ahora «El Ajolote», ofrecerá un servicio eficiente y moderno para todos los usuarios. Se espera que la respuesta del público sea positiva, dada la anticipada reducción en los tiempos de viaje y espera, así como la mayor comodidad y seguridad que ofrecerán los nuevos trenes.
Con la renovación del Tren Ligero, la Ciudad de México da un paso importante hacia la modernización de su sistema de transporte público, reafirmando su compromiso con la movilidad sostenible y ofreciendo a sus habitantes y visitantes una opción de traslado eficiente y de calidad.