
El “Día sin Sombra”, también conocido como “paso cenital del Sol”, es un fenómeno astronómico que ocurre cuando el Sol se posiciona exactamente en el cenit, es decir, en el punto más alto del cielo directamente sobre nuestras cabezas. En ese momento, los objetos verticales no proyectan sombra alguna, ya que los rayos solares inciden de manera completamente perpendicular sobre la superficie terrestre.
Este fenómeno es observable únicamente en las regiones situadas entre los trópicos de Cáncer y Capricornio, aproximadamente entre las latitudes 23.5° norte y sur. La inclinación del eje terrestre y el movimiento de traslación de la Tierra alrededor del Sol hacen que el punto subsolar (donde el Sol está directamente sobre la cabeza) se desplace entre ambos trópicos a lo largo del año.

En 2025, el fenómeno astronómico conocido como el “Día sin Sombra” se presentará en la Ciudad de México el sábado 17 de mayo a las 12:33 p.m., momento en el cual el Sol estará en su punto más alto en el cielo, directamente sobre nuestras cabezas, haciendo que los objetos verticales no proyecten sombra alguna.
Este evento, también denominado “paso cenital del Sol”, ocurre dos veces al año en las regiones situadas entre los trópicos de Cáncer y Capricornio. En el caso de la Ciudad de México, la segunda fecha estimada para observar este fenómeno en 2025 será alrededor del 26 de julio.

El Día sin Sombra ocurre dos veces al año en las regiones intertropicales. En México, por ejemplo, este fenómeno se presenta en diferentes fechas según la latitud de cada localidad. En la Ciudad de México, suele ocurrir alrededor del 16 de mayo y el 27 de julio, aunque puede variar uno o dos días debido a la oscilación solar.
En otras ciudades mexicanas, como Mérida, el fenómeno se ha registrado el 23 de mayo, mientras que en Chichén Itzá se ha observado el 24 de mayo. La variación en las fechas se debe a la posición geográfica de cada lugar y la inclinación del eje terrestre.)
El Día sin Sombra ha tenido un significado profundo en diversas culturas antiguas, que lo asociaban con eventos astronómicos y espirituales de gran relevancia.

En Mesoamérica, civilizaciones como la maya y la mexica utilizaban el paso cenital del Sol para determinar fechas importantes en sus calendarios y para la construcción de templos y estructuras alineadas con eventos astronómicos. Por ejemplo, en sitios arqueológicos como Teotihuacán, Monte Albán y Xochicalco, se han encontrado edificaciones diseñadas para observar el paso cenital del Sol.
En Xochicalco, existe una cueva con una chimenea hexagonal que permite la entrada de un rayo de luz solar durante el paso cenital, iluminando el interior de manera espectacular. En Monte Albán, se construyó una cámara oscura en la pirámide denominada Edificio P, que también permite observar este fenómeno. Estas construcciones evidencian el conocimiento astronómico avanzado de estas culturas y su conexión espiritual con el Sol.

Durante el Día sin Sombra, algunas culturas realizaban rituales y ceremonias para honrar al Sol y su energía. Estos rituales podían incluir danzas, ofrendas y otras prácticas espirituales. En la actualidad, en lugares como la Ciudad de México, se han llevado a cabo actividades académicas y rituales en honor al Sol durante este fenómeno, reviviendo las tradiciones ancestrales.
Además de su significado cultural y espiritual, el Día sin Sombra tiene relevancia científica. Durante este fenómeno, los rayos solares atraviesan la menor cantidad de atmósfera, lo que permite a los científicos estudiar la propagación de ondas de radio a través de la atmósfera y la ionosfera.
También es una herramienta educativa valiosa para enseñar sobre la dinámica solar y su influencia en la Tierra, permitiendo a estudiantes y observadores comprender mejor la relación entre la inclinación del eje terrestre, el movimiento de traslación y la posición del Sol en el cielo.
Los Cinco Datos Sobre el Día sin Sombra

Para quienes deseen presenciar este fenómeno de manera especial, el Castillo de Chapultepec ha organizado actividades el 17 de mayo desde las 9:00 a.m., incluyendo conferencias sobre cosmogonía mexica y astronomía, así como la instalación de telescopios solares para observar el paso cenital del Sol de forma segura.
Este evento ofrece una oportunidad única para conectar con la naturaleza y maravillarse con el comportamiento del Sol. Es una experiencia visual impactante que nos recuerda la precisión de los movimientos celestes y la sabiduría de las culturas antiguas que lo celebraban.